La enemistad que José Saramago mantuvo con las religiones fue conocida en todo el mundo. El escritor reveló en muchas entrevistas, y dentro de sus obras, que las instituciones religiosas le resultaban falsas.

Sus declaraciones nunca carecieron de argumentos; de hecho, cada una de sus frases se convirtió en referentes para cuestionar el papel de las iglesias, en específico la cristiana-católica, en la historia de la humanidad.

Es por eso que aquí te presentamos 10 ideas de José Saramago sobre la religión, Dios y otras instituciones:

1.No creo en Dios y no me hace ninguna falta. Por lo menos estoy a salvo de ser intolerante. Los ateos somos las personas más tolerantes del mundo. Un creyente fácilmente pasa a la intolerancia.


2.En ningún momento de la historia, en ningún lugar del planeta, las religiones han servido para que los seres humanos se acerquen unos a los otros. Por el contrario, sólo han servido para separar, para quemar, para torturar. No creo en Dios, no lo necesito y además soy buena persona.


3.Para qué sirve el arrepentimiento, si eso no borra nada de lo que ha pasado. El arrepentimiento mejor es sencillamente cambiar.


4.Es hora de aullar, porque si nos dejamos llevar por los poderes que nos gobiernan, y no hacemos nada por contrarrestarlos, se puede decir que nos merecemos lo que tenemos.


5. Creo que en la sociedad actual nos falta filosofía. Filosofía como espacio, lugar, método de reflexión, que puede no tener un objetivo concreto, como la ciencia, que avanza para satisfacer objetivos. Nos falta reflexión, pensar, necesitamos el trabajo de pensar, y me parece que, sin ideas, no vamos a ninguna parte”.


Del libro “El evangelio según Jesucristo” se desprenden las siguientes citas:

José Saramago

6. ¿Y cuál es el papel que me has destinado en tu plan? El de mártir, hijo mío, el de víctima, que es lo que mejor hay para difundir una creencia y enfervorizar una fe.


7.Entonces el Diablo dijo, Es necesario ser Dios para que le guste tanto la sangre.


8.Cuándo llegará, Señor, el día que vengas a nosotros para reconocer tus errores ante los hombres.


9. Ocurre esto muchas veces, no hacemos las preguntas porque aún no estábamos preparados para oír las respuestas, o, simplemente, por tener miedo de ellas. Y, cuando encontramos el valor suficiente para hacerlas, es frecuente que no nos respondan, como hará Jesús cuando un día le pregunten, Qué es la verdad, entonces se callará hasta hoy.


10.Hay cosas que el mismo Dios no entiende, aunque las haya creado

La iglesia contra Saramago

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