Un día cualquiera, con algo de tiempo extra, abres tu aplicación de Netflix para consumir contenido audiovisual. Nada diferente a otros días. Somos adictos a la plataforma de reproducción streaming. Su presencia nos altera y la llegada de nuevas temporadas nos provoca ansiedad.

Y entre el gran cúmulo de productos encuentro No necesitan presentación con David Letterman.

Sí, David Letterman ha vuelto frente a las cámaras en una especie de late show austero pero con mucha más personalidad.

El episodio comienza con el propio Letterman tratando de entablar una cita con su próxima estrella invitada: Barack Obama. Pero, al parecer, el expresidente número 44 de los Estados Unidos de América sigue muy ocupado.

david letterman
Netflix

Un teatro en la penumbra

Barack Obama sonríe tras bambalinas mientras el presentador trata de darle una bienvenida sin necesidad de presentaciones.

El público enloquece ante su entrada. ¿Es una estrella de rock? ¡No! Es Obama, uno de los presidentes más queridos en la historia del mundo.

Y en ese momento uno sabe que presenciaremos una entrevista que pasará a la historia.

¿Qué ha cambiado?

Ahora ya no es más el presidente de E.U.A., pero está claro que la gente extraña su discurso políticamente correcto.

¿Eso es todo?

No, Obama es además coherente. Pronto la entrevista se convierte en un diálogo, al punto de que Letterman debe insistir en que es él quien realiza las preguntas. Aunque, evidentemente, no será así.

Parece que ambos se conocen de años, pero no podríamos asegurar que son buenos amigos (¿qué significa eso?); lo cierto es que sólo han coincidido en algunos eventos donde intercambiaron palabras de formalidad.

Es el talento de ambos para improvisar y su gran carisma frente al público el que los hace parecer tan brillantes. Pronto generan un ambiente familiar, como si los estuviéramos observando en la comodidad de sus hogares.

Si no actúas en media hora, alguien puede morir

Barack Obama reflexiona sobre cómo funciona el mundo de la política; la necesidad de actuar con rapidez y eficacia cuando cada decisión tomada en la Casa Blanca puede ser vital: “si no actúas en media hora, alguien puede morir”.

La presión bajo la que vivía siendo presidente de los E.U.A. le permitió saber que todos necesitamos un descanso.

Vivimos en una burbuja

Y pronto llega un comentario muy acertado:

Las redes sociales nos hacen creer que los puntos de vista que llegan hasta nosotros son la “realidad”. Sin embargo, toda la información en nuestros perfiles de Facebook o Twitter no es otra que cosa que contenido filtrado especialmente para satisfacer nuestros gustos y preferencias.

Vivimos en una burbuja que se convierte en una “realidad” imaginada. Esas burbujas representan nuestros prejuicios.

David Letterman

¿Y qué piensa Obama de la “familia”? 

Su más grande guía fue su madre. De su padre dice haber heredado la inteligencia, aunque sólo convivió un mes con él. Obama nos enseña que las familias son complejas, imperfectas y muy particulares.

Inventamos todo tipo de motivos para separarnos de la gente

Nuestro gran error es creer que somos diferentes de forma tajante. Durante mucho tiempo, las personas afrodescendientes fueron rechazadas por motivos absurdos basados en razones prácticas.

En la actualidad, se sabe que no existen motivos biológicos que marquen diferencias sustanciales entre las personas, pero persiste el rechazo por cuestiones como el color de la piel.

Los constructos sociales, recuerda Obama, nos han arrojado en un mundo egoísta que no tiene mucha idea de lo que está pasando; por lo tanto, debemos cuestionar más.

“Todos tenemos un papel que cumplir”

En un especie de homenaje, vemos al congresista John Lewis junto a Letterman al tiempo que platican en el puente Edmund Pettus, aquel sitio que se ha convertido en símbolo de la fuerza y la unión afroamericana.

“Todos tenemos un papel que cumplir”, recuerda el congresista que buscó mejores condiciones de vida.

La suerte

El episodio cierra con un cuestionamiento que Obama le plantea a Letterman: “¿qué piensas de la suerte? Yo creo que soy un tipo con buena preparación y con un gran trabajo detrás, pero considero que mucho le debo a la suerte”.

Letterman lo confirma: “por su puesto que se trata de suerte. En 1965, el congresista John Lewis se encontraba en medio de un escándalo político por el siemple hecho de exigir el respeto de sus derechos. Mientras tanto, yo me encontraba tratando de llegar a las Bahamas, junto a un grupo de amigos, para probar algunas bebida prohibidas. Hay algo muy injusto en todo esto.”

Los jóvenes

Que si los jóvenes son el futuro, que si tenemos el poder de cambiarlo todo, que si revolucionaremos al mundo… Todas son palabras gastadas. La verdadera pregunta es ¿cómo?

Barack Obama insiste en que debemos empoderarnos, llenarnos de valentía y no permitir que nadie se imponga. Sus frases poseen un eco que suena, indudablemente, al liberalismo de su nación, pero que no dejan de poseer cierta grado de razón. Nadie hará nada por nosotros.

Al final del episodio, ambos salen tomados del brazo. Y uno piensa, por supuesto que están actuando. Es un magnífico show.

El próximo capítulo promete la presencia de George Clooney (lo cual se antoja soporífero), pero también habrá invitados más interesantes.

¿Recomendar la serie? Es un tanto arriesgado predecir la calidad de los siguientes episodios, pero definitivamente no se pueden perder este primero.

¿Será otro día cualquiera? Ya lo veremos.

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