Los “humanos máquina” de Black Mirror

¿Cómo fue que los humanos comenzamos a tener conciencia de nosotros mismos? Al parecer, una especie de accidente evolutivo a lo largo de muchos años nos concedió la oportunidad de narrar, de contar y tejer historias que nos permitieron generar lazos y comunidades. Esa facultad nos colocó por “encima” de los otros animales (o eso asumimos).

¿Cómo será que las máquinas obtendrán conciencia de sí mismas? Black Mirror, creada por Charlie Brooker, nos cuenta a lo largo de cuatro temporadas (con variación en el número de episodios) una teoría sobre los riesgos de una tecnología no controlada.

Actualmente, podemos encontrarnos con aparatos inteligentes capaces de lograr múltiples hazañas que antes complicaban a los humanos. Pero la conciencia es algo distinto: las emociones vinculadas a los recuerdos nos conducen por senderos oscuros.

Advertencia: este post contiene pequeños spoilers.

black mirror
USS Callister

¿Puede una máquina sentir miedo?

Black Mirror nos coloca entre la espada y la pared para hacernos cuestionar de qué manera la tecnología nos arrebata con la mano derecha aquello que nos da con la mano izquierda.

En el capítulo USS Callister, vivir universos alternos tan extraordinarios como los de una nave espacial (un claro homenaje a Star Trek) nos parece algo lejano pero, ¿han contado las horas que pasan navegando en la red? Basta con medir el tiempo que dedicamos a mirar nuestros celulares para darnos cuenta que ya vivimos en otros “universos”. Y la conciencia la otorgamos nosotros.

Algunos críticos argumentan que Black Mirror se sitúa en una especie de futuro apocalíptico donde todo sale mal, fomentado una tecnofobia; señalan que se corre el riesgo de frenar todo tipo de avances tecnológicos.

Pero si vemos con atención cada uno de los capítulos, nos daremos cuenta de que en ninguno de ellos existe un mundo al borde de la destrucción total. Más bien, nos trasladan a eventos particulares, casi aislados, donde algo (normalmente un detalle tecnológico) acaba por modificar el transcurso común de las cosas.

Por otra parte, nos ofrecen  propuestas “positivas” con un trasfondo polémico. Y son justo esos capítulos los que más emocionan al público. Por ejemplo, los episodios que mejor recibimiento han tenido son aquellos con finales “felices”. Sucede así con San Junipero y con Hang the DJ, donde conocemos algunas de las implicaciones tecnológicas para preservar el amor. Al parecer, seguimos convencidos de que los cuentos de hadas se pueden hacer realidad.

Black mirror
Hang the DJ

Los humanos somos el problema

Pero volvamos al tema principal , ¿será la tecnología capaz de llegar a desarrollar conciencia? El historiador e investigador Yuval Noah Harari plantea que el universo de posibilidades para el avance de la tecnología es grande, pero requiere ser tratado con mucha precisión.

En Black Mirror existen muchas inconsistencias sobre el comportamiento de las máquinas y el traslado de la conciencia humana a objetos inanimados; sin embargo, sus aseveraciones se basan en que la tecnología no es la villana que violenta a todo, sino que son los propios humanos quienes buscan con un hambre enfermiza llenarse de poder.

Recordemos que, en 2017, el equipo de desarrolladores de Mark Zuckerberg diseñó un programa de inteligencia artificial que mantenía un diálogo con otro software de su mismo tipo. Luego de algunos días, las computadoras comenzaron a comunicarse a través de un lenguaje propio. Por tanto, Mark se vio obligado a apagar ambos proyectos.

El sendero por el que corre Black Mirror es el de mostrar que el uso de la tecnología es un arma de doble filo: nos otorga oportunidades para crear o para destruir.

Uno de los capítulas más rechazados de la cuarta temporada fue Metalhead, un episodio en blanco y negro que plantea el uso total de la tecnología como una herramienta de ataque: una especie de perro que persigue a una “ladrona” a través de un campo.

Es una premisa sencilla que esconde mucho más (¿queremos todo digerido?): ¿Dónde está la gente? ¿Por qué la máquina protege el misterioso objeto de la caja? ¿Quiénes son las personas que se encuentra muertas en la casa? Y lo mejor de todo, ¿hemos creado nuestro propio fin?

Black Mirror
Metalhead

¿El fin de Black Mirror?

Una gran cantidad de personas han mostrado su descontento en redes sociales con la última temporada de la serie. Dicen que “ha perdido su habilidad para sorprendernos”.

Si, puede que Netflix esté cambiando todo, pero tal cosa pasó desde los primeros episodios. Recordemos que Charlie Brooker cedió bastante cuando otorgó los derechos en septiembre de 2014 a la plataforma reproducción streaming.

Ahora las cosas comienzan a conectar, y los episodios no son tan diferentes entre sí; comenzamos a ver las consecuencias que generan las mismas tecnologías en distintas personas, quizá por eso ya no parece tan “sorprendente”, pero sigue siendo igual de impactante.

En unos años más, Black Mirror será esa referencia a la que recurriremos para decir “esta serie predijo muchas más cosas y con más implicaciones de las que esperábamos”.

P.D. Podemos entusiasmarnos demasiado, pero no olvidemos que se trata de un producto audiovisual que alimenta nuestra conducta consumista.

¡Pasemos a la siguiente serie!

Black Mirror tendrá su propia serie de libros

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