¡Ha llegado el momento que tanto esperabas! Ya vives o estás a nada de empezar a vivir solo. Ya no tienes a tus padres diciéndote qué hacer, qué comer o cómo comportarte. Ya puedes dejar los platos sucios en el lavabo y no levantar la ropa sucia en días. Pero, ¡sorpresa! Al vivir solo (no cuenta si tienes roomies o pareja) vienen muchos detalles que no habías considerado: es tu responsabilidad pagar la renta, comer y no morir en el intento. O, dicho de otra forma, cómo ser millenial y no olvidar todos tus sueños por falta de varo.

¿Cómo le hago? Saber ahorrar, saber gastar 😱

Gasta menos

Cuando empiezas a vivir solo todos los gastos van por tu cuenta, por lo que no te puedes dar el lujo de gastar en ese café diario, o las sushi nights cada semana. Ojo, no estamos diciendo que no lo hagas, sino que simplemente te midas en lo que gastas. Debes tener claro cuántos son tus ingresos, qué tan frecuentes, cuáles son los gastos indispensables (las papas y las chelas no cuentan) y arma un presupuesto mensual o quincenal para poder administrarte mejor.

Evita las deudas

Antes de empezar a planear tu viaje a Japón, o la maestría en España, tienes que liquidar todas tus deudas, si no será un cuento de nunca acabar. Ponte una fecha límite para terminar de pagar tu tarjeta de crédito o saldar el préstamo con el que sacaste el coche. Además, evita endeudarte a largo plazo, en particular si quieres estar viajando frecuentemente.

Fija tus objetivos

Ya que estás libre de deudas y gastas menos, es hora de fijar las metas que quieres. ¿Quieres ir a relajarte a las playas de Bora Bora, mueres por ir a un concierto en Las Vegas o eres de lo que tiene que ver Dubai con sus propios ojos? Ponte metas a corto, mediano y largo plazo.

Gana más dinero

Investiga los precios de vuelos, revisa AirBnB constantemente, contacta a ese amigo que trabaja en alguna aerolínea y si es necesario, consigue un side job o trabaja freelance en tus tiempos libres. La idea es que te pongas creativo y veas de qué manera puedes obtener más ingresos sin que te endeudes demasiado. Aquí la palabra clave es ganancias, ya que no está mal tener deudas siempre y cuando sepas manejarlas. Además, mientras estás de viaje es probable que surjan imprevistos, por lo que es importante poder resolverlos en el momento.

Ahorra

El último y más importante paso es: ahorrar. Y, ¡es más fácil de lo que crees! Lo ideal sería que mensualmente ahorres el 20% del total de tus ingresos y destines una parte a los viajes. Ya que no sólo debes considerar los viajes, sino también debes tener dinero para emergencias (te subieron la renta o te quedaste sin chamba). Ahorrar y ser millenial no están peleados, sólo debes aprender a hacerlo. 

Ser millenial, pagar la renta y viajar, mientras logras todos tus sueños es un panorama alcanzable, así que empieza desde hoy.

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