Matemático, escritor, científico, pintor, escultor, inventor, músico y anatomista; en pocas palabras, un sabelotodo. Leonardo Da Vinci sí fue un hombre que se adelantó a su época y dejó un legado que hasta hoy sigue impresionando a quién lee de él.

“El aprendizaje nunca agota la mente”

Puede que conozcas algunas de sus obras, como la Mona Lisa, La Última Cena o El Hombre de Vitrubio, las cuales han sido reproducidas a lo largo de todo el mundo con diferentes recreaciones tanto en la cultura pop, como en la alta cultura.

Pero Leonardo fue mucho más que sólo sus pinturas, ya que el realizó avances en cuestiones de aviación, anatomía, botánica, en la creación del submarino, el automóvil y el helicóptero.

Hambre de conocimiento 

Leonardo fue un autodidacta que desde pequeño comenzó a estudiar pintura, pero que con el paso del tiempo sintió curiosidad y empezó a cuestionarse más acerca de las cosas que lo rodeaban.

Aprendió a realizar disecciones para comprender como funcionaban los distintos órganos del cuerpo humano. De esta forma realizó dibujos de anatomía que eran muy exactos y con un detalle impresionante.

Mientras que en la ciencia quedó fascinado por la aviación y realizó bocetos de como funcionario un avión o como funcionaria un helicóptero el cual él nombró “tornillo aéreo”. 

“Me ha impresionado la urgencia de hacer. El conocimiento no es suficiente, debemos aplicar lo que sabemos. No es suficiente estar dispuestos, debemos hacer las cosas”.

La música también fue una de las áreas que encantó al genio de Da Vinci el cual no se conformó con utilizar los instrumentos musicales ya existentes, también creó instrumentos como la viola organista, similar al piano pero en lugar de percutir las cuerdas, las rasga.

“El movimiento es el principio de toda vida. Todo es movimiento, y sin el movimiento la vida cesaría”.

Da Vinci en la pintura 

Leonardo fue el famoso pintor que realizó el cuadro de la enigmática Gioconda, la cual, actualmente se sabe, posee una expresión definida por el estado de ánimo de las personas espectadoras.

Otra pintura que incluso fue parte del enigma en la película/libro de El Código Da Vinci fue la obra de La Última Cena, la cual se ha convertido en uno de los cuadros más famosos, por todo el enigma que envuelve.

“Amo a los que pueden sonreír en problemas, que pueden obtener fortaleza de la angustia y crecer valientes mediante la reflexión”.

Por tal motivo es importante que se contagie a los niños de curiosidad, de aprender… Se debe tener un sistema educativo que incluya el arte en sus programas de estudio.

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