Seguramente has escuchado que alguien utiliza la expresión “ya me cayó el veinte ”. ¿Pero de dónde rayos viene esta expresión?

Esta expresión, cuyo significado es “ya entendí”, “ya comprendí”, surgió en la segunda mitad del siglo XX, y es comprensible para las generaciones anteriores a la telefonía celular que, para comunicarse, necesitaban de los teléfonos públicos, los cuales para poder ser utilizados requerían de una moneda de veinte centavos.

ya me cayó el veinte

La moneda se ingresaba en la ranura del aparato telefónico, y una vez que se establecía la comunicación, los veinte centavos caían en la caja del aparato y comenzaba el diálogo.

Hace mucho, pero mucho tiempo

En la era del a.C. (antes del Celular), los aparatos telefónicos eran más escasos. En 1950 había en México 270 699 líneas; la llamada desde la línea un millón la hizo el presidente Gustavo Díaz Ordaz a su antecesor Adolfo López Mateos en 1967.

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Por entonces, en una conversación podían intervenir al menos tres personas: los interesados y la operadora encargada de comunicarlos. El servicio por operadora para llamadas de larga distancia sobrevivió hasta 1978, cuando se implementó la Larga Distancia Internacional (LADA) sin intermediarios, haciendo más rápida la comunicación en todos los sentidos.

Los celulares cambiaron nuestro… ¿lenguaje?

Con alrededor de 76 millones de habitantes, en 1985 había menos de 11 millones de líneas telefónicas y un servicio deficiente. Los daños ocasionados por el terremoto de ese año, que dejaron incomunicado a buena parte del país, evidenciaron que la centralización del servicio era un error y que debían modernizarse las instalaciones y los equipos.

ya me cayó el veinte

Aunque los teléfonos públicos sobreviven, ya no necesitan de “veintes”; funcionan con tarjeta, y la telefonía celular ha rebasado a la fija: hasta el 2012, había en México 100 millones de teléfonos celulares.

Ahora, ya sabrás a qué se refiere alguien cuando dice “ya me cayó el veinte “; aunque es probable que esa persona no tenga ni idea.

¡Genial!

¿De dónde rayos viene la expresión “dar atole con el dedo?

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