“Atáscate que hay lodo”

Expresión campirana que, originalmente, hacía referencia al ganadero que daba de comer a los cerdos, y en el chiquero gritaba: “ahora sí, atásquense que hay lodo”. Su sentido comenzó a utilizarse para señalar que hay que aprovechar un momento de abundancia y sacar de él todo lo que sea posible; es la oportunidad para obtener mucho, no necesariamente de una manera lícita. Tiene cierta connotación negativa.

Aunque, por otra parte, muchas personas pueden utilizar la expresión “atáscate que hay lodo” en muy variadas ocasiones. Bueno, hasta en referencias sexuales.

Un poco de historia 

El que no tuvo empacho en decir “atáscate que hay lodo”, fue Francisco de Paula y Arrangoiz, político y diplomático durante la época de Santa Anna (1833-1855),  Hombre parsimonioso, inteligente, de filiación conservadora y con una clara convicción por sí mismo, Arrangoiz buscó la manera de garantizar su futuro sin grandes esfuerzos y la oportunidad no tardó en llegar.

"atáscate que hay lodo"

En 1853, Estados Unidos obligó al gobierno de Santa Anna de venderle La Mesilla. No sin cierta resignación, el gobierno mexicano se dispuso a recibir los 7 millones de pesos que pagó Washington por dicho territorio y para tal efecto ordenó a Don Francisco que recogiera el dinero.

"atáscate que hay lodo"

Arrangoiz se dejó seducir por la tentación. Sin empacho, cargo de conciencia o posterior arrepentimiento, tomó para sí el 10% de la transacción, que ascendió a cerca de 700 mil pesos.

"atáscate que hay lodo"

Desde luego le llovieron toda clase de críticas que no hicieron mella en don Francisco, que simplemente se justificó argumentando “¿Acaso mi libre albedrío es propiedad del Gobierno, para que así pudiera disponer de mi persona, de mi nombre, de mi crédito, de mi trabajo y de mi voluntad?”. Y como la respuesta era negativa, consideró justo quedarse con dicha cantidad como pago por los servicios prestados al gobierno. Con su buen dinerito, Arrangoiz se marchó a Europa donde vivió hasta el final de sus días.

¿Conoces alguna otra aplicación para este dicho? Seguramente lo has aplicado. 

¿De dónde rayos viene la expresión “estar salado”?

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