Uno de los dos volcanes más activos de México, el Popocatépetl, ha sido venerado desde tiempos prehispánicos. La literatura mexicana se nutrió de los relatos antiguos y retrató a este volcán como un símbolo del paisaje mexicano.

Sigue leyendo para saber cómo inició la leyenda del Popocatépetl y la marca que sigue dejando en nuestra cultura.

El Popocatépetl en la cultura prehispánica

El Popocatépetl
Erupción del Popocatépetl en 1509- Codice Telleriano

La presencia del Popocatépetl en la literatura mexicana se remonta a los tiempos prehispánicos. El Popocatépetl era otra representación de Tláloc, como consta en el Códice Vaticano. El sitio arqueológico de Tetimpa puede ser la prueba más antigua sobre la adoración al volcán. Fray Diego Durán, en el s. XVI, escribió una peculiar y completa descripción sobre la relación de los antiguos mexicanos con el Popocatépetl.

El Popocatépetl
Ruinas arqueológicas de Tenampa al fondo el Popocatépetl

El Popocatépetl en la literatura

El paisaje volcánico ha sido motivo de ritos, leyendas, mitos, poemas y testigo mudo de escenas novelescas. Pero también ha formado parte de la narrativa propia de calendarios, revistas y demás publicaciones. Y siempre ha sido parte inseparable de la búsqueda de identidad nacional, como lo fue desde los tiempos de escritores de mediados del s. XIX como Ignacio M. Altamirano. Además, en su obra Paisajes y Leyendas, narra la presencia de la pareja volcánica, y su nieve da el color nacionalista que tantos otros artistas heredaron e impulsaron.

El Popocatépetl
Escultura “Popocatépetl e Iztaccihuatl en Fraccionamiento Lomas de Cocoyoc, Morelos
“El Iztaccihuatl primero y el Popocatépetl más al Oriente, levantan hasta el cielo sus picos en que se quiebran y dispersan los rayos del sol. Después, la masa entera de las dos montañas aparece grandiosa y admirable, entoldando todo el horizonte en medio de una atmósfera transparente y limpia
(Altamirano, 1884, p.14)

La esencia nacional de lo propio se puede apreciar en la novela de tipo costumbrista y en cuentos también. Otros autores que destacan el paisaje de los volcanes son Manuel Payno y Heriberto Frías.

El Popocatépetl
Los relatos de los volcanes se han publicado en muchos libros mexicanos

La serie Biblioteca del niño Mexicano, por ejemplo, incluye el siguiente título: Corazón de lumbre y alma de nieve. En la última parte del s. XIX estuvieron de la mano la poesía y la plástica como herederas y vanguardistas de los ideales nacionalistas.

La leyenda de Popocatépetl e Iztaccihuatl

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Fuentes

www.inah.com.mx 

www.bicentenario.gob.mx

http://cdigital.dgb.uanl.mx

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