Te has preguntado: ¿Cómo identificar a un asesino?

Según Rousseau el hombre nace sin malicia y la sociedad lo corrompe. Esto es una teoría que muchos han tratado de comprobar o refutar a lo largo de la historia de nuestra sociedad moderna. Sin duda el ser humano es la especie agresiva del planeta, es la única que mata a sus congéneres sin que la reproducción o la alimentación estén de por medio.

Por otro lado, Hobbes dijo que “El hombre es el lobo del hombre”, lo cual nos propone que el hombre es malo por naturaleza “impulsado por un perpetuo e incansable deseo de poder que cesa sólo con la muerte”. Ambas teorías siguen vigentes en pleno siglo XXI.

El primer registro histórico que se tiene sobre un asesino en serie nos remonta al Imperio romano. La emperatriz Livia Drusila envenenó a su esposo, hijos, nietos y a su sobrino uno veinte años antes de Cristo, con fines políticos más que de placer pero es claro que marcó una pauta para la crueldad humana.

Podríamos nombrar a muchos de los seres más lastimeros y terribles que han vivido en nuestra sociedad, como Ted Bundy: asesino de más de cien mujeres a quienes cautivaba con su inteligencia y atractivo físico. Otro caso es el de Pedro Alonso López, mejor conocido como el Monstruo de los Andes, a quién se le atribuyen más de trescientos asesinatos de niñas en zonas rurales entre Colombia, Ecuador Y Perú.

Un estudio realizado en 1990 y otro en la año 2000, revelaron algunas características que los asesinos seriales comparten entre sí.

  • Gran parte de los asesinos declararon haber sido víctima de abusos sexuales en la infancia.
  • Un 57% de ellos no contaban con historia de arrestos previos. Más o menos en la misma proporción presentaban abusos de drogas y medicamentos, elemento que indica para los autores una pérdida de inhibición para cometer estos actos.
  • El 93% de los asesinos mostraron una planificación cuidadosa de sus crímenes, utilizando la sorpresa o el engaño para aproximarse a sus víctimas.
  • Respecto a la actividad sexual, la penetración oral y anal fueron más realizadas que la vaginal, lo que provee al agresor de un mayor poder sobre la víctima.
  • La estrangulación por ligaduras o manual fue la forma de muerte más usada, seguida de uso de armas de fuego o el apuñalamiento.
  •  El 80% de los asesinos se identificaban con una orientación heterosexual y el 64% consumía material pornográfico, corroborando otros estudios en el que estos materiales suelen aparecer como elementos facilitadores.
  • El 48% de las víctimas fueron torturadas antes de ser asesinadas y un 24% de los asesinos suele llevarse algún objeto como trofeo de la escena del crimen.
  • La mayoría de los asesinos enterraron y/o transportaron a sus víctimas para evitar que fueran descubiertas

Esto nos hacer pensar mucho antes de afirmar que somos raza que más ha evolucionado en el planeta.

 

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