Everything Sucks!

El 16 de febrero de 2018, Netflix estrenó su serie Everything Sucks! Todos estábamos a la expectativa de ella porque los avances nos mostraron un universo ambientado en los años 90 que nos recordaba lo mejor de nuestra infancia o adolescencia.

Así la veíamos:

Cuando comenzamos a ver las primeros episodios, pudimos ver que la trama se reducía a esto:

Oregon, 1996. Dos grupos de adolescentes inadaptados, el club de audiovisuales y el club de teatro, se enfrentan en esta peculiar historia sobre el paso a la madurez (Filmaffinity). En medio de todo esto, un chico se enamora de una chica que no puede corresponder a su amor.

Aunque muchos esperaban una trama con mayor complejidad que plantera grandes enigmas y resoluciones propias de los años 90, es justo esa sencillez la que le otorga un extraño atractivo.

Fórmula mágica

En Everything Sucks! los años 90 son utilizados como un amuleto de la suerte para atraer un público que se identifica con ellos.

Digamos que se fían de la fórmula mágica de la nostalgia para “obligarnos” a ver una historia que tal vez, en otros contexto, no resultaría tan interesante.

Por otra parte, aplaudimos la inclusión de un personaje no heterosexual. Es probable que en una “auténtica” serie de los 90 no pudiéramos encontrarnos con expresiones explícitas de la diversidad sexual. Este elemento es quizá el más brillante en toda la temporada, pues su tratamiento es adecuado y hermoso.

¿Por qué sí verla?

Música

Aunque la música sólo es presentada desde el género pop, será inevitable que no recuerdes algunas de las pegajosas melodías que aquí se presentan: desde Oasis hasta Ace of Base:

Personajes

El grupo de amigos (muy al estilo de Stranger Things) posee un carisma innegable que salva las debilidades que puedan existir en la trama.

Infancia o adolescencia

Ya sea que en los años 90 hayas sido un niño o adolescente, experimentarás empatía con las situaciones que viven los personajes: formas de bullying muy diferentes a las de ahora, conversaciones limitadas por el teléfono y obsesión por el tamagotchi.

El cine

Como en otras producciones, los creadores Ben York Jones y Michael Mohan realizan un homenaje a los amantes del cine. Todos los que soñamos con realizar producciones con presupuestos bajísimos nos sentiremos contentos.

Sencilla

No hay mucho que explicar, no hay demasiadas complicaciones, la historia es muy lineal, se desarrolla y resuelve de forma rápida. Eso puede ser algo que se agradece en un tiempo donde otras series se saturan de información poco relevante.

Atrévete a ser tú mismo

Una gran lección  de la serie es la de llenarse de poder para hacer lo quieras con tu vida; no tener miedo de lo que los demás puedan decir de ti.

Así que de hecho no está nada mal. Es una opción recomendable si estás en busca de algo más relajado o tranquilo y lleno de nostalgia.

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