En los últimos 100 años, Japón ha tenido 7 terremotos mayores a los 8.0 grados, y en cada ocasión se ha levantado más fuerte que antes. La filosofía japonesa para enfrentar los terremotos podría ayudar a recuperarnos de las últimas tragedias en México.

Filosofía Japonesa para enfrentar los terremotos
Daily Mail

Jishuku” Filosofía Japonesa para enfrentar los terremotos

Esta palabra japonesa denota el sentido de responsabilidad personal que las personas toman después de una tragedia. A lo largo de la historia, los japoneses han mostrado un sentido de luto y respeto después de eventos catastróficos. En este periodo, la gente suspende sus críticas para enfocarse en ayudar y estar a la altura de las circunstancias.

Después del pasado terremoto de 9.0 grados en Fukushima, todas las industrias de Japón, desde el entretenimiento hasta la electrónica, detuvieron sus actividades por varias semanas. La mayor parte de la población tomó una actitud de respeto, en parte como luto y en parte para reflexionar sobre el futuro.

La cultura japonesa prefiere primero resolver los problemas inmediatos de la situación, antes que buscar culpables o responsables. Esto les ha ayudado a levantarse de grandes tragedias en poco tiempo, ya que los primeros días son vitales para la recuperación.

Filosofía Japonesa para enfrentar los terremotos
Design-Real

Formas modernas y tradicionales para prepararse

La mezcla de la cultura tecnológica con la tradicional hace que la filosofía japonesa para enfrentar los terremotos y tsunamis sea altamente efectiva.

Existen 60 centros de educación de desastres en Japón, donde aprenden sobre prevención. A través de simulaciones ultra modernas, la gente experimenta lo que representa estar en medio de un tifón, un incendio y un terremoto.

Desde niños, los japoneses experimentan, junto con rescatistas profesionales, lo difícil que es enfrentarse a los desastres naturales. Muchos quedan reducidos a lágrimas después de la experiencia, pero aprehenden un conocimiento que los salvará en el futuro.

En la parte tradicional, los niños realizan un simulacro al mes para mantener a la gente alerta. La filosofía japonesa para enfrentar los terremotos es simple y al punto: la instrucción principal cuando suena la alarma sísmica es colocarse debajo de un escritorio o un mueble. La razón es que la mayor sacudida del terremoto dura alrededor de un minuto, por lo que evacuar el edificio pone en mayor riesgo a ser golpeado por objetos que caen.

En caso de sismo, ¿me salgo o me quedo en el edificio? 

Filosofía Japonesa para enfrentar los terremotos
archive.boston

La responsabilidad personal hace la diferencia

La filosofía japonesa para enfrentar los terremotos es ser responsable de uno mismo. Es mal visto depender de alguien más o del gobierno para salir adelante. Ser una persona preparada para cooperar es una de las mayores preocupaciones de un japonés.

Tener suficientes recursos para sobrevivir dos días es la norma en Japón. Se debe contar con agua, comida enlatada, dinero en efectivo, etcétera, en una mochila en caso de emergencia.

Filosofía Japonesa para enfrentar los terremotos
Amazon

Además de esto, la gente está buscando como hacerse más independiente del gobierno. Desde la falla de la planta nuclear en Fukushima en 2011, muchas comunidades se han unido para tener plantas de energía alternativa que puedan usar en caso de que la red eléctrica no esté disponible.

25% de la energía en Japón viene de fuentes renovables, mismas que pueden seguir funcionando después de un desastre natural.

Filosofía Japonesa para enfrentar los terremotos
NDTV

Los Jóvenes han cambiado su perspectiva

Los terremotos graves han cambiado la forma de ver el mundo de los jóvenes. Desde el último terremoto, la gente ha cambiado de ser individualista para ayudar a la comunidad. La juventud ahora tiende a participar como voluntarios más activamente.

La actitud hacia el amor también ha cambiado: 30% más de jóvenes han decidido casarse y comenzar una familia. Además, ha habido un aumento en la producción y venta de libros y cursos de poesía, budismo y espiritualidad.

Jóvenes alrededor de Japón prefieren trabajar desde casa para pasar más tiempo con su familia. Además, mucho del dinero que gastan es en maneras de disfrutar la vida a través de viajes y experiencias.

Conclusión

Japón no es un país perfecto, aun este 2017, 20% de los fondos de reconstrucción para el sismo de 2011 siguen congelados. La burocracia y mal gobierno está presente incluso en países de primer mundo, la diferencia la han hecho las personas que día a día prefieren ser responsables del cambio en lugar de sentirse víctimas.

Si quieres saber mas de Japón, te recomendamos “Jabalíes radiactivos, un problema para Fukushima”

Te parece correcto cómo se manejan los japoneses en estos desastres, cuéntanos en los comentarios.

Comentarios