Desnudo.

Estás desnudo.

Frente a ti aparecen decenas de ojos.

Todos miran tu cuerpo desnudo.

¿Cómo llegaste hasta aquí?

excitación masculina
Foto: GeorgeX

El cuerpo humano se presenta en la normalidad cubierto de telas irregulares que visten sus formas.

Pero, ¿qué pasa cuando nos despojamos de lo artificial?

Los conservadores, que defienden la naturaleza humana, le temen al cuerpo desnudo.

Instagram, que promociona todos los estilos de vida, le teme a los pezones femeninos.

Facebook, que difunde todo tipo de información gráfica, censura la ropa interior masculina.

¿Por qué le tememos al cuerpo humano al desnudo?

Foto: GeorgeX

Durante la infancia no logramos tener plena conciencia del “morbo” hasta que los adultos nos contagian sus miedos. Y entonces todo se distorsiona.

Así, llega el pudor, la reserva, la cautela, el recato. O la doble moral.

GeorgeX es un un fotógrafo que reprimió durante mucho tiempo, como varios de nosotros, algunas de las ideas más naturales sobre la sexualidad a causa de la normalización del cuerpo humano como un objeto cubierto de ropa.

Su trabajo, al igual que el de otros artistas similares, nos brinda un espacio para la reflexión sobre cómo percibimos a los desnudos.

Él se asume como un enamorado del cuerpo humano masculino.

Foto: GeorgeX

La fotografía al desnudo le permitió salir adelante, liberarse. Expresar sus ideas, plasmar lo que pensaba.

Su primer acercamiento con la fotografía fue a a través del boudoir, una técnica que retoma aquellas sesiones donde las mujeres posaban cuasi desnudas para resaltar sus “encantos”.

El quiso hacer lo mismo, pero con los hombres.

Sin embargo, sus sesiones fotográficas exploran más de lo que puede quedar plasmado en las imágenes.

Foto: GeorgeX

Su sesiones reciben el apellido de eróticas porque se transforman en un acto muy cercano al ambito sexual.

GeorgeX: “No sólo hay un hombre desnudo frente a mí, también hay un hombre excitado. Y eso cambia el argumento para fotografiar. Es como entrar a su habitación y mirar su intimidad. Ver cómo se masturba o estimula. No hay nada de malo en fotografiar el ano o el semen.”

Y entonces, envuelto en una dinámica que se antoja por demás libre, llena de complacencias, fetiches, fantasías sexuales y del deseo de ser “expuesto”, aparece una definición de morbo”:

GeorgeX: “Para mí, el morbo es salir a la calle, ver a un hombre, tratar de ver la ropa interior que usa; ir a un baño público y voltear a ver quién está tu lado; ir al gym y ver cómo se cambia tu vecino; cada acto representa morbo. No soy el único.”

“A la gente le da miedo su propio morbo.”

GeorgeX: “Mi morbo me ha llevado a hacer cosas, visitar lugares, conocer gente. GeorgeX vive del morbo, de la provocación, de la excitación, de la tensión sexual. Sí estoy aquí es porque utilizo mi morbo. Y pienso, si la vida me eligió a mí para ser el fotógrafo más morboso, yo les doy lo que les gusta.”

Foto: GeorgeX

En medio de dinámicas que podrían ser satanizadas por muchos de los lectores, quienes quizá continúen banalizando al cuerpo humano a partir de ideologías, GeorgeX puede encontrar una gran oportunidad para conocer otras mentalidades.

GeorgeX: “Lo que más disfruto es conocer a la gente. Acercarse a su intimidad de manera muy diferente en todos los sentidos. Pues en las sesiones, tanto el fotógrafo como el modelo se encuentra en un momento de libertad total. Uno desnudo y el otro vestido.”

Sin embargo, no comparte la idea del desnudo artístico, pues fantasear con un denominativo sobre lo que es arte y lo que no puede generar una polémica innecesaria.

GeorgeX: “Desnudo artístico. No me gusta el término. Yo hago desnudos, no sé si sean artísticos o no. Pienso que el concepto se usa para para justificar un temor. Al final no se saben cuales son los parámetros.”

Todas sus sesiones de fotografía se convierten en algo “natural”: no hay poses. Sus modelos aparecen como voluntarios; chicos que desean ser vistos, que desean despojarse de la carcasa, de la jaula que representa un estereotipo.

GeorgeX: “Mis sesiones son diferentes a las demás porque son algo real. No hay poses. Un hombre que se masturba no posa. Es un acto o momento en el que no es necesario fingir.”

Foto: GeorgeX

Y en la dicha de fotografiar al cuerpo masculino sin  “máscaras” aparece la censura, proveniente de quienes no comprenden, de quienes sólo juzgan, de quienes apuntan como el dedo, de quienes se creen superiores como para atribuirse una figura de autoridad capaz de decir “esto esta mal”:

GeorgeX: “Una vez  candidato de un partido político me etiquetó diciendo que no puedo hacer uso del derecho a la libertad de expresión por hacer daño a la moral de las personas. Facebook me ha censurado 6 veces. Instagram 2. Y Twitter nunca, pero tengo mi blog.”

“La gente me ataca, censura mi trabajo, pero después de tanto tiempo de convivir con ella, supongo que ya somos mejores amigos. Nos entendemos.”

GeorgeX está seguro de todo lo que involucra su obra, así que mantiene en mente muchos proyectos de corte similar. Críticas de todo tipo llegan hasta él, pero son éstas mismas las que lo provocan a continuar.

 

Si quieres leer los relatos de GeorgeX y mirar su trabajo (sin censura), puedes echarle un ojo a su blog oficial.

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