Tenía apenas 5 años de asesinado Pancho Villa, cuando el filólogo y escritor jalisciense Alberto M. Brambila Pelayo (1884-1974) publicó una enciclopedia rara a más: Homofonología (1928), un tratado de 380 páginas dedicadas al estudio de las palabras que con distinta significación se pronuncian igual, por ejemplo varón-barón.

homofonología

ORTOGRÁFIKO

Ya antes, en 1926, junto con su amigo Luis Páez Brotchie, habían fundado el sistema Racional Ortografiko Hispanomerikano con el cual quería evitar que la gente usara letras de parecido sonido, como la b y la v, o la s, z y c.

Con su enciclopedia Homofonología, Brambila quería reformar la ortografía del mexicano “y así adecuar —comentó— su escritura a la oralidad.”

En su enciclopedia, Brambilia logra inventariar 9400 palabras homófonas según la pronunciación local, como:

cirio-sirio-zirio,

orca-horca,

rayar-rallar,

ciego-siego.

De ahí se avienta 200 parónimos (cada uno de dos o más vocablos que tienen entre sí relación o semejanza):

cesto-sexto,

consiente-consciente,

chapas-Chiapas,

corte-cohorte,

yerro-hierro

Y por si fuera poco encontramos 900 homógrafos (igualdad ortográfica de la representación de dos o más signos) por acentuación:

próspero-prospero-prosperó,

mamaria-mamaría,

monólogo-monologo-monologó.

Otro de los grandes aciertos de don Alberto fue su diccionarios de Lenguaje Popular en Jalisco (1957). En el se tardó más de 25 años recopilando palabras. En la portada se lee: “Si acaso Jalisco pierde, no es difícil que arrebate”.

homofonología

CORTAZAR

En su libro Rayuela, Julio Cortazar dedica varios párrafos a la emulación del lenguaje oral en español, pero no deja de parecer una especie de analogía a aquellas ejemplares de la homofonología, como para reirse un rato de las normas del español o como para criticar su rigidez.

¿Ustedes qué opinan de las reglas ortográficas? 

Faltas de ortografía más comunes: ¿escribes mal y no lo sabes?

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