A inicios del siglo XX, la industria minera en el norte de México estaba en su auge, y era un importante desarrollo para el país; sin embargo, las condiciones laborales de los trabajadores no eran adecuadas, y esto dio pie a la Huelga de Cananea.

Inversionistas extranjeros comenzaron a apropiarse de las zonas mineras.

Una de las empresas fue Cananea Consolidated Copper Company, que era propiedad de William C. Greene.

Las condiciones laborales 

Una de las principales razones por las que se dio la huelga fueron las condiciones laborales de los trabajadores:

Largas jornadas de trabajo, pobreza y pocos o nulos derechos laborales causaron el descontento.

También existían desigualdades laborales; a los estadounidenses se les daban 7 dólares y a los mexicanos 3 pesos.

La lucha por el cambio

La huelga de Cananea fue uno de los movimientos que antecedió a la Revolución de 1910 y se le denomina “Cuna de la Revolución”.

El 1 de julio de 1906, más de 2000 trabajadores demandaron jornadas de trabajo justas y un mejor salario.

A esta huelga también se unieron miembros del Partido Liberal Mexicano, encabezado por Ricardo Flores Magón.

También se unieron los niños y esposas de los trabajadores, quienes formaron un cerco a los huelguistas.

La represión 

Como pasó y continua pasando, el gobierno y los estadounidenses reprimieron la huelga de forma violenta.

Al poco tiempo de iniciarse, los norteamericanos de las tiendas de raya abrieron fuego contra los protestantes.

Éstos, desarmados, respondieron al ataque de los estadounidenses provocando bajas en ambos bandos.

Además, William C. Greene acudió al cónsul estadounidense para que mandara apoyo; el 2 de junio un equipo de Rangers fue enviado a controlar la situación.

Tras esto, muchos mineros fueron perseguidos y asesinados. El 3 de junio se declaró la ley marcial en Cananea.

A pesar de que este movimiento fue apaciguado, sirvió de eco para uno mayor: La Revolución Mexicana.

Los derechos de los trabajadores 

Es mentira que en México haya generación de empleos y oportunidades laborales, o bueno, las hay pero, ¿bajo qué condiciones?.

En un artículo de Forbes se habla de la pérdida de los derechos laborales, como lo indica un informe del Observatorio de Salarios 2018.

Incluso se menciona que el salario mínimo es el más bajo de los países de America Latina; estamos por debajo de Haiti.

Otro de los datos que destacan del estudio es que el 81% de la población, que va de los 15 a los 29 años, no alcanza un salario digno.

Esto demuestra que aún hoy sigue en pie la lucha por buenos salarios y condiciones laborales adecuadas para todos.

 

Repensemos nuestra realidad. 

 

 

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