La sala de espera

Más desesperados que nosotros, las sillas o los viejos sillones, los bancos… todos habitantes casi eternos de la sala de espera. Y más desesperados que ellos, la espera misma; pues quien no se aburriría de esperar, aun cuando no hay nadie esperando. Llega el primero, ni tarde ni temprano, justo a tiempo para tomar su … Sigue Leyendo La sala de espera