Hoy hablaremos de la donación automática de órganos de todos los mexicanos fallecidos mayores de 18 años, exceptuando a aquellos que hayan externado su voluntad de no hacerlo.

Muchas personas están aplaudiendo esta iniciativa. Pero, ¿cuáles son las repercusiones positivas que tendría la modificación de dichos artículos en el país?

Disminuiría la lista de espera

En el 2017, el Centro Nacional de Trasplantes de la Secretaría de Salud (CENATRA), registró alrededor de 20 mil personas en espera de un órgano, pero Francisco López Brito, senador y presidente de la Comisión de Salud, aseguró que el promedio de donaciones por millón de personas (p.m.p) de ese mismo año fue de 4.1.

Aunque esta cifra ha estado aumentado un poco año con año,  se podrían alcanzar números más altos con la aprobación del Consentimiento Presunto, nombre con el que se conoce a la donación de órganos inmediata, como ha pasado en distintos países. Un ejemplo de estos es España, quien en 2016 registró una tasa de 43.8 de donantes p.m.p.

 

 Fomentaría la cultura de donación de órganos

Según José Dante Amato, catedrático de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala, existen varios prejuicios por lo que la población mexicana no está dispuesta a donar sus órganos; entre ellos destacan las restricciones religiosas y los principios morales, ya que lo consideran una profanación del cuerpo y/o una falta de respeto.

Es por ello que, de ser aprobadas las reformas de los artículos de la Ley General de Salud, la Secretaría de Salud deberá promover, respetar, proteger y garantizar la información necesaria sobre el consentimiento presunto y  establecer un medio de fácil acceso para aquellas personas que deseen oponerse a donar sus órganos.

El sector salud ahorraría

Los tratamientos anuales de un receptor en espera de un órgano van desde los 250 mil a los 300 mil pesos anuales. Además, el sector salud utiliza tres mil 800 millones de pesos de su presupuesto anual  para realizar terapias de diálisis y hemodiálisis a aquellas personas que están en espera de un trasplante de riñón.

El director general del Centro Nacional de Trasplantes, Salvador Aburto Morales, y otros especialistas  mencionaron que al poder tratar más enfermos con suficientes órganos, y suficientes programas de trasplantes,  existiría una importante reducción de gastos en dicho sector.

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