Los gladiadores del ring han hecho historia desde tiempos inmemorables. Y los luchadores  mexicanos tienen su propio salón de la fama en la cultura popular.

Reconocibles por sus maromas, llaves y golpes, estos peleadores de la Arena México se han convertido en leyendas. Pancracios como El Santo, La Parka o Blue Demon, la Lucha Libre ha creado superhéroes que se quedan en la memoria colectiva.

Este texto rinde homenaje a estos actores que han desaparecido del ring, pero no del corazón de la gente.

Luchadores mexicanos: fallecidos pero nunca olvidados

La lucha libre en México está cargada de diversión, energía y teatralidad. Ésta última faceta creo en sí un estilo único distinto al boxeo o las artes marciales. La hija de la lucha grecorromana ha creado luchadores a imagen y semejanza de la cultura mexicana. Sin embargo, la desgracia también visita a los héroes del barrio popular. Aquí un recuento de los luchadores mexicanos fallecidos pero nunca olvidados.

El Rayo de Jalisco

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El álter ego de Máximo Linares Moreno, este popular peleador de la década de los 50 se convirtió en uno de los íconos de este deporte, de la mano de sus contemporáneos como Blue Demon.

Fue precisamente contra este peleador que perdió la máscara, una pelea entre dos luchadores donde el ganador conserva a modo de trofeo la máscara de su oponente (para aquellos que no tienen en disfraz, es la cabellera la que se apuesta). Perdió la máscara contra el demonio azul, sin poder usarla por el resto de su carrera. Ingresó al Salón de la Fama Wrestling Observer en 1996.

El Huracán Ramírez

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Este personaje, nacido en el cine mexicano, fue interpretado por Daniel García Arteaga en el filme Huracán Ramírez (Rodríguez, 1952) creado exclusivamente para el celuloide por José “Joselito” Rodríguez y Juan Rodríguez Mass. Posterior a este filme, siendo uno de los primeros en la historia de este género cinematográfico popularizado en la época, haría su debut en la Arena Isabel de Cuernavaca.

Es de los pocos personajes nacidos en la pantalla grande para después tener herencia y aceptación por el público. Se despojó de su máscara en 1988 por diferencias en la propiedad del nombre, retirándose en una pelea con Tinieblas Sr. y El Hijo del Santo en contra de la familia de luchadores Los Brazos, anterior a su muerte en 2006. Después, quienes se hicieron cargo de ser Huracán Ramírez Jr. fueron Juan Sevilla González, Pedro Macías y Salvador Durán.

Perro Aguayo y El Hijo del Perro Aguayo

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Es común que en la lucha libre existan familias que continúen con el legado de las peleas en el ring. En este caso, Pedro Aguayo Damián, retirado, sería uno de los más populares en la década de los 70 y 80, participando en películas como Los Campeones justicieros (1971) y siendo el último rival de El Santo -perdiendo la cabellera frente al enmascarado de plata-.

Se retiró en 2001 perdiendo de igual forma su melena. Su hijo, Pedro Aguayo Ramírez, muerto en el ring contra Rey Misterio Jr., abandonó los escenarios en marzo de 2015. 

Su legado lo posee se deja ver en la marca Perros del Mal, creada en 2004.

Dr. Wagner

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Manuel González Rivera fue uno de los luchadores más populares de México; creador de una de las parejas más populares de los 60 conocida como “La Ola Blanca” junto con otro luchador llamado Ángel Blanco, volviéndose una de las más efectivas del encordado, llegando a ganarle a otras parejas como El Santo y Rayo de Jalisco o Mil Máscaras y Black Shadow.

Después de perder su máscara en 1985, el luchador iba a realizar una pelea de parejas a lado de su hijo, Dr. Wagner Jr. contra quien fuera su compañero, Ángel Blanco y Ángel Blanco Jr. Tuvo un accidente en 1986 que lo dejó en silla de ruedas y fuera del mundo de la lucha. Se sumó a los luchadores mexicanos fallecidos pero nunca olvidados en 2004 por un ataque cardiaco.

El Santo y Blue Demon

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Esta dupla ha sido una de las más memorables de la historia de la lucha mexicana por la enemistad del enmascarado de plata y el demonio azul. Rodolfo Guzmán Huerta debutó en los años 30, pero no fue hasta 1942 cuando adquirió el nombre de El Santo. Alejandro Muñoz Moreno hizo lo propio en 1948. Estos luchadores contemporáneos participaron juntos en una decena de películas y se volvieron íconos en la historia del cine, siendo los emblemas del Género de luchadores.

En el ring, estos populares colosos serían enemigos debido al desenmascaramiento de Black Shadow a manos de El Santo; Blue Demon le quitaría el título al plateado en una pelea de uno a uno, volviéndolo tan importante en las peleas como en el folklore.

Ninguno de los dos perdió sus máscaras en combate -excepto en los inicios de Guzmán Huerta como Murciélago II-. En 1984, moriría por un ataque al miocardio el ícono de México, mientras que su antítesis de color azul lo haría en el 2000 debido a un paro cardiaco. Sus hijos portan la herencia y el mote de los participantes del cuadrilátero más populares de la historia de la lucha libre: Blue Demon Jr. y El hijo del Santo.

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Fuentes

http://cdmx.gob.mx/vive-cdmx/post/leyendas-de-la-lucha-libre

http://www.cronicasyleyendasdelaluchalibre.com/

http://thechive.com/2016/05/03/conoce-a-las-leyendas-de-la-lucha-libre-mexicana-14-fotos/

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