Los grandes conflictos humanos están alcanzando a las maquinas. Ya podemos hablar de la muerte autoinfligida de uno de los primeros robots policías en todo el mundo. El dispositivo decidió acabar con su “vida” para no tener que lidiar nunca más con los problemas de este mundo.

Acompáñenme a ver esta triste historia:

Su nombre era Knightscope K5, trabajaba como guardia de seguridad para unas importantes oficinas en Washington D.C. Su trabajo consistía en vigilar el entorno a través de la transmisión de video en 360º.

Era capaz de registrar las placas de automóviles en movimiento y reconocer señas faciales. Si detectaba alguna irregularidad, podía enviar mensajes de alerta a sus superiores humanos. La cantidad de información que almacenaba por minuto era sorprendente.

Después de varios meses de trabajo, el Knightscope K5 (o Scopy, como lo llamaban sus seres queridos), decidió arrojarse a una fuente de agua, justo en el lugar donde trabajaba.

Aquí les dejamos algunas imágenes de este lamentable suceso. Solicitamos su discreción, podrían herir su sensibilidad:

https://twitter.com/SparkleOps/status/887038957262786560

Está bien, robot de seguridad. Es un trabajo estresante, todos hemos estado allí.

Ya sé, seguramente estarán pensando: “no es un suicidio, sólo fue una falla en su sistema”. Bueno, lleven ese comentario al comportamiento humano, y probablemente encontrarán muchas similitudes y respuestas. Además, el buen Scopy estaba diseñado para recorrer ciertas areas, por tanto el incidente resulta verdaderamente extraño.

Nuestro edificio de oficinas de D.C tiene un robot de seguridad. Él se ahogo. Nos prometieron autos voladores, en su lugar nos dieron robots suicidas.

Algunas personas afirman que el suicidio del Knightscope ya se veía venir. Hace unos meses su hermano robot atropelló a un bebé en un centro comercial; afortunadamente la situación no pasó a mayores. Posteriormente, tuvo un enfrentamiento con un hombre ebrio.

Triste en verdad

Aunque no todos llegamos a conocer al K5, extrañaremos su presencia en nuestro mundo. Ojalá hubiera podido recibir la asistencia técnica que necesitaba; todos juntos habríamos podido solucionar sus problemas.

 

Recuerden hablar siempre con un especialista.

 

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