El Purgatorio en la Ciudad de México

¿Te has dedicado a llevar tu vida por el camino del pecado? ¿Estás en aras de arrepentirte y así facilitar tu entrada al paraíso? No lo pienses más, Purgatorio: Centro de relajación y purificación llega desde Florencia, Italia, hasta la Ciudad de México con los tratamientos que tú y tu alma necesitan.

Con más de 700 años de experiencia en el mercado de las intercesiones y las indulgencias, Purgatorio: Centro de purificación y relajación cuenta con amplios y cómodos espacios distribuidos estratégicamente en los 8 niveles que conforman nuestras instalaciones, 7 de ellos bellamente adecuados para la correcta limpieza de cada una de las virtudes infernales.

Entre los tratamientos más solicitados está el de la erradicación y cura de la soberbia, sistema consistente en cargar una pesada piedra que obligará a tu cuerpo a agacharse y mirar al suelo mientras caminas por los circuitos trazados a lo largo del piso del segundo nivel.

Si lo tuyo ha sido la lujuria en su máxima expresión, tenemos lo que necesitas. El sistema encargado de curar tal mal consiste en caminar entre llamas de fuego purificador, hasta encontrar a alguien en tu misma situación, besarlo y regresar por el camino andado.

La duración de cada uno de los tratamientos dependerá de la cantidad de pecados diagnosticados previamente, y para la comodidad de los usuarios, cada nivel reproduce música celestial que ayudará al paciente a concentrarse mejor en las actividades a realizar.

Una vez completado el o los circuitos recomendados, los canticos de alegría y esperanza sonarán por todos lados, haciendo temblar el edificio en señal de que el centro ha recuperado una persona más y el paraíso ha ganado un nuevo habitante.

No olvides preguntar por las ofertas y promociones que conllevan el curar más de un pecado, aprovecha los paquetes de fines de semana o pasa tus vacaciones en familia con nosotros. Para más información sobre los métodos, horarios y personal del lugar, no olviden visitar www.purgatoriocdmx.com

¡Bienvenidos al Purgatorio!

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