La Real Academia Española  (RAE) se verá en la obligación de modificar su definición de “sexo débil” en su diccionario en línea. Si ustedes buscan el concepto “sexo” en el buscador de la institución, esto es lo que les aparecerá en el apartado “sexo débil”:

Sí, se asigna a las mujeres el calificativo de “sexo débil”. Y adivinen quiénes aparece en la categoría de “sexo fuerte”. Sí, adivinaron: los hombres.

Una de las primeras personas en levantar la voz ante este hecho fue Sara Flores Romero, quien inició una petición en Change.org bajo el hashtag #YoNoSoyElSexoDébil. Su propuesta está a punto de alcanzar las 100 mil firmas; su meta es llegar a las 150 mil.

Sara usa las definiciones de la RAE para argumentar la vigencia del machismo en nuestros días, institucionalizado por organizaciones que podrían tener en su manos la posibilidad de erradicarlo de una vez por todas.

La RAE ha respondido que la modificación de “sexo débil” ha sido aprobada desde 2015, sólo que la actualización no ha llegado a la plataforma digital, pero no plantea eliminar su uso porque se encuentra enmarcado en la vida cotidiana, así como en publicaciones impresas y digitales.

Sí, en este caso el uso que se le ha dado a lo largo del tiempo autoriza que las mujeres continúen siendo percibidas como el sexo débil. Entonces, el mayor de los problema es que las personas así lo crean.

"sexo débil"

¿Qué cambia si se modifica la definición? Muchos podrían creer que todo seguirá igual, y que, lamentablemente, el tema de la violencia contra las mujeres no disminuirá. Sin embargo, vale la pena esforzarse en creer que los pequeños cambios sí marcan la diferencia.

Recordemos que dirigirnos de ciertas maneras a las personas va definiendo nuestro discurso de todos los días, de lo que somos y cómo percibimos el mundo que nos rodea: ya sea como un lugar de enemigos o como un lugar donde los derechos humanos nos hacen mejores individuos.

El caso de la RAE es grave porque una institución tiene mayores responsabilidades públicas, pero nuestra tarea es repensar cada vez que queramos utilizar el concepto para referirnos a las mujeres. Es hora de ponerle fin a la ideología machista.

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