Algunos consideran que el éxito detrás de las mentes más brillantes del planeta tiene que ver con la rutina que estos tienen a la hora de organizar sus tareas. Algunos no dormían mucho, otros disfrutaban de mucha azúcar para darle al cerebro la energía necesaria para impulsar nuevas ideas, como esas hay muchas anécdotas. Pero bueno, no les contamos más y les dejamos estas rutinas diarias de 4 grandes personajes.

1.-Sigmund Freud (doctor)rutinas diarias de grandes personajes

La esposa del padre del psicoanálisis le ponía hasta la pasta de dientes en el cepillo para que el doctor Freud no se distrajera de sus pensamientos.

Freud se levantaba a las a las 7am, desayunaba y entonces llegaba un barbero a recortarle la barba diariamente. Veía pacientes de 8.30am a las 12pm, para de ahí comer fuerte a la 1pm.  A Freud no le gustaba el vino, odiaba el pollo y sus silencios en la mesa eran tan profundos que incomodaba a los que lo acompañaban.

Después daba una caminata, no de paseo sino marchosa, como si le urgiera ir al baño, para de ahí pasarse a su tabacalera donde se proveía de puros. Veía pacientes de 3pm a 9pm. Cenaba ligero con la familia y después jugaba cartas con su cuñada, para pasarse a su estudio hasta la 1am y repetir el círculo exactamente igual al día siguiente.

Freud sólo se permitía dos lujos: fumar puro, hasta 20 diarios (no en balde se sometió a 30 operaciones por el cáncer de boca) y sus 3 meses de vacaciones familiares en los Alpes.

2.David Lynch (director, músico, pintor, artista visual, escritor)

rutinas diarias de grandes personajesEl excéntrico director de películas como Blue Velvet (1986) y Twin Peaks (1991), sacó de un restaurante muchas de las ideas para sus películas:

“Durante 7 años seguidos comí en Bob’s Big Boy (famoso dinner en Los Ángeles, establecido desde 1936) exactamente a las 2.30pm. Ahí me tomaba diario una malteada de chocolate y de 5 a 7 tazas de café con chorros de azúcar, suficiente para que las ideas me fluyeran por todas partes. Las apuntaba todas en servilletas. Aquello era como mi oficina. Lo único que tenía que hacer era llevar una pluma y si se me olvidaba siempre estaba una mesera atenta. De Bob’s obtuve grandes ideas para algunas de mis películas”.

3.-Andy Warhol (pintor, artista visual, director de cine, autor)

rutinas diarias de grandes personajes

Todos los días, de 1976 hasta su muerte, en 1987, Warhol habló en la mañana por teléfono con su mejor amigo y colaborador, Pat Hackett. En la charla le contaba lo que había hecho el día anterior, a quién había visto, cuánto había gastado, chismes, las fiestas, cómo iban vestidos, eventos importantes, etc. Mientras tanto Hackett tomaba notas de todo lo que le decía durante la hora o dos horas que normalmente duraba. De ahí pasaba los apuntes a máquina a manera de diario:

“Para Andy su rutina era muy especial y raramente la cambiaba. Después de hacer varias llamadas se bañaba, vestía y se subía con Archi y Amos (sus perros) al 3er piso de su casa (loft) a desayunar con sus dos sirvientas filipinas. De ahí salía de compras, para llegar a la oficina a eso de las 3pm, donde se ponía a trabajar hasta las 7 u 8pm. Ya pasado el tráfico iba a su departamento a “engalanarse” y alistar su cámara de 8mm: era famoso por filmar neciamente a sus amigos (por más de 10 años), hasta que se aburrió. No importa qué tan tarde llegara a casa al día siguiente estaba listo para su llamada conmigo…” – Pat Hackett

4.-Umberto Eco (filósofo, escritor)

rutinas diarias de grandes personajes

No hay reglas —dijo en una ocasión el autor de El nombre de la rosa (1980)—: para mí es imposible mantener una horario fijo. Por ejemplo puede que empiece a escribir a las 7 de la mañana y termine a las 3 de la mañana, sólo parando para comer un sandwich. Otra veces pasó varios días sin escribir nada.

En sus últimos años Eco fue un poco más rutinario:

“Si estoy en la casa de campo, me despierto, prendo la compu y veo mis mails, leo algo y escribo hasta medio día. De ahí me voy al pueblo al café donde leo el periódico. Regreso a casa y me pongo a ver la tele o un dvd, para de ahí trabajar un poco hasta las 2pm. Lo bueno es que ahí nadie me interrumpe, pero cuando estoy en  Milán simplemente no puedo…”

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