Y salió la nueva película del mundo mágico del que JK Rowling nos volvió adictos hace un buen tiempo. Para celebrar esto, les presento 10 cosas que todos los Potterheads sentimos a la hora de ir a ver Fantastic Beasts and Where to find them.

    • Un sentido de permanencia y comunidad. Es padrísimo sentir la euforia de llegar al cine con tu playera favorita de tu casa de Hogwarts, o tu bufanda, o tu capa, tu varita, tus lentes y tu cicatriz pintada y reconocer a toda la gente que viene a lo mismo que tú. Sin tener que hablarles sabes que podrían ser mejores amigos. De repente sentarte a lado de un desconocido en el cine ya no es tan incomodo, porque todos somos parte de una gran familia. (¡Los amo Potterheads!).

    • Unos nudos en el estómago dignos de tus años de pubertad. Esa misma sensación de como cuando ibas a hablar con la persona que te gustaba, pero esto que sientes no son simples mariposas, estos son dragones. Porque nada es más emocionante que la oportunidad de regresar a nuestro mundo mágico.

  • Empieza la película y ves el escudo de Warner Brothers (gracias Warner Brothers) y sientes una gran sonrisa invadir tu cara y de la nada, eres de nuevo un chamaco reviviendo la primera vez que te adentraste al mundo mágico. (Por cierto: esa es la misma sonrisa con la que sales del cine).

  • A ratos escuchas tonaditas en la música de la película que te son completamente familiares y te tocarán fibras que ya ni te acordabas que tenías. Además recordarás que la última vez que fueron tocadas fue cuando viste la segunda parte de Harry Potter y Las Relíquias de la Muerte.

  • Te darás cuenta que Jacob Kowalski y tú son la misma persona. Su reacción ante la magia es la misma que tuviste cuando viste o leíste por primera vez Harry Potter y la Piedra Filosofal. Sin mencionar que la manera en el que el banco le arrebata sus sueños es muy similar a la vida haciendo lo mismo con los tuyos.

    • De un momento a otro te das cuenta que nadie en el mundo te va a amar como Newt ama a sus bestias fantásticas. Y si tienes mascotas, reconocerás que ese amor es lo más puro y grande que has sentido en tu vida.

  • Admiración por lo progresista que es el gobierno de los magos del gabacho al tener como líder a una mujer afroamericana.

  • Un enojo especial hacia la señora integrante de “Second Salem” que te recuerda a esa persona que en algún punto te dijo que Harry Potter era cosa del diablo y la mandaste de regreso a su casa.

  • Orgullo tremendo por Tina Goldstein, quien arriesgó su posición laboral y carrera profesional por defender a quienes necesitaban de su ayuda.

  • Y un tipo de shock que se manifiesta en un soplido colectivo al final, cuando descubres quien es en realidad Colin Farrell.

Es la primera vez en la historia que no sabemos qué va a pasar después, ni qué nos depara la segunda entrega. Y al no tener un libro con qué comparar salimos de la sala 100% satisfechos con todo lo presentado en la pantalla grande.
Es una película totalmente imperdible para fans, no tan fans, y gente que hasta el momento no se ha dejado seducir por la magia del mundo de Harry Potter.

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Andrea es una Potterhead de corazón, Shadowhunter de fin de semana y Lady Sith cuando la hacen enojar. Es una entusiasta de la vida sana pero los fines y puentes come cosas gordas sin que nadie lo sepa. Le gusta hacer yoga, meditar y leer el Tarot de vez en cuando. Su placer culpable favorito son las paletas de horchata de la zona azul (en la republica hermana de Satélite). Tiene más libros que sentimientos y su palabra favorita es: furthermore. Empezó a escribir cuando JK Rowling se tardó la vida en sacar la quinta parte de HP y lleva desde la prepa trabajando en una novela. Es fiel creyente de la magia, el destino y la energía. Ama el sol, los animales y las suculentas. Comparte custodia de dos bellos gatos y tiene un aceite esencial para cualquier mal del cuerpo. A diferencia de muchas personas, su Patronus es un perro y no un salmón.