La nueva versión del Manual de enfermedades, publicación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), llegará en 2018 con modificaciones en distintos rubros de su contenido. Uno de los cambios más sobresalientes es el realizado sobre el campo de la transexualidad.

Durante los últimos años, distintos grupos de activistas en pro de los derechos de las personas de la diversidad sexual han trabajado para que el concepto de transexualidad se ha eliminado de la lista de trastornos de la mente, pues tal situación ha desencadenado severas situaciones de discriminación durante muchos años.

Será 2018 el año en que se pueda dar un paso más para combatir la transfobia. Sin embargo, el avance no es tan grande como se esperaba, pues la transexualidad aparecerá bajo el denominativo de “incongruencia de género”. Y aunque no representa un triunfo del todo, las personas trans celebran a medias la modificación de la OMS.

Recordemos que fue en 1990 cuando la homosexualidad dejó de ser considerada una enfermedad para la Organización. Lo realmente interesante es contrastar los 28 años que han pasado desde entonces con el cambio propuesto, en ese caso el “esfuerzo” resulta insuficiente.

Es momento de terminar con los prejuicios. En el año 2016 The Lancet Psychiatry publicó un estudio donde a través de un riguroso método científico logró aportar pruebas contundentes para dejar de considerar a la transexualidad como un trastorno mental. Mismo estudio que fue retomado por las autoridades competentes dentro de la OMS para realizar la reconceptualización.

Internet fue de gran ayuda. Las peticiones en Change.org que apoyaban esta idea también sirvieron  como herramientas para focalizar la atención en el problema. Es una muestra de que el trabajo en favor de ayudar a las personas puede rendir grandes frutos.

Las voluntades políticas deben dedicar espacios, igualmente, para el avance en material de legislación en apoyo de las personas que se identificación con alguna expresión de la diversidad sexual. El cambio aún es gradual, pero parece prometedor ante un panorama que no siempre es el más amigable.

¡Se vale opinar! ¿Qué piensan ustedes?

Comentarios