“Las cosas pasan por algo”, dicen las personas con pensamiento mágico-religioso, pero a veces esta aseveración se encuentra con situaciones que parecen aportarle un carácter científico; en este caso, un mensaje de texto delató a este asesino potencial de sus planes para arremeter contra su esposa e hija. Su gran error: enviarlo al destinatario equivocado.

En Monroe, Washington, las autoridades arrestaron a Jeffery Scott Lytle, un hombre que solicitó ayuda a un presunto asesino a sueldo para acabar con la vida de los miembros de su familia con tal de obtener ganancias al cobrar sus seguros valuados en cerca de 1 millón de dólares.

Lytle envió por equivocación el mensaje a su ex jefe. Y éste actuó con la mayor rapidez para denunciar ante las autoridades de Monroe la posibilidad de que la petición fuera cometida. Una vez que los miembros del departamento de seguridad se enteraron, confirmaron la llegada del mensaje para poner bajo arresto al hombre.

De acuerdo con el periódico The Washington Post, este es el contenido del SMS:

“Hey Shayne ¿cómo va?. ¿Te acuerdas que me dijiste que me ayudarías a matar a mi mujer. Te voy a aceptar la oferta?”

¿Qué habrías hecho tú si hubieras recibido un mensaje de este tipo de alguno de tus contactos en el celular? Otro de los SMS decía lo siguiente:

“Yo voy al trabajo a las cinco de la mañana. Mi mujer se va al trabajo a las 2:00 pm, así que si puedes hacer que parezca un robo fallido o un accidente”

En el mismo texto, Lytle  acordó con la persona identificada como Shayne compartir el 50% del dinero que le brindara la aseguradora.

El hombre se defendió argumentando que él no había enviado ningún mensaje, pero más tarde reconoció haberlo escrito como una forma de desahogo, pero sin enviarlo a nadie. Y acusó a su hija de haber lanzado el SMS a un destinatario aleatorio.

mensaje de texto delató a este asesino potencial
Jeffery Scott Lytle, 42 años

En caso de que las cosas hayan sido como parece que ocurrieron, se vale creer en que la frase “las cosas pasan por algo” tiene cierto grado de valor científico. Al menos, por ahora ha salvado la vida de la esposa e hija de Jeffery Scott Lytle

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