Hoy en día todo es posible a través del crowdfunding. Proyectos que de alguna manera parecen imposibles como grabar la película de Veronica Mars, impulsar la creación de la empresa de realidad aumentada Oculus, o recaudar $55.000 para hacer una ensalada de papa, se pueden lograr gracias a este método de recaudación que puede conseguir grandes cantidades de dinero a través de la inversión de la gente. Y así fue como un grupo de personas en Nueva Zelanda le dieron un nuevo uso a esta herramienta, impulsando un proyecto que buscaba como resultado final la compra de una playa privada que estaba siendo vendida por un millonario que tenía problemas financieros.

 

Playa

 

Así que el pueblo Neozelandés se unió para comprar esta área natural para ponerla de nuevo en manos del público. La causa fue sumando más y más personas, logrando recaudar 1.7 millones de dólares a través de donaciones. Cuarenta mil personas contribuyeron en este proyecto y hasta el gobierno de Nueva Zelanda se unió aportando $254.000. Al final esta playa se hizo parte del Abel Tasman National Park y es de libre acceso.

 

Playa

 

Lo genial detrás de todo esto es como los neozelandeses se unieron para poder comprar la playa y hacerla pública, utilizando el crowdfunding para unir las donaciones de miles de personas. Siguiendo este ejemplo en Latinoamérica también podríamos solucionar muchas cosas, si nos uniéramos un poco más a construir algo, sabemos que mínimo podemos hacer pública una playa. Si tú quisieras hacer un proyecto como este, ¿qué crees que deberíamos comprar de las manos privadas?

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