A través de los años, los libros de historia y los maestros nos han enseñado acerca del gran valor que tuvieron los héroes de la independencia  para lograr un México libre y soberano. De igual forma, se sabe de grandes mujeres que estuvieron detrás o la par de los insurgentes poniendo su granito de arena para alcanzar los ideales. Pero, ¿ya han visto qué porte, gran figura y belleza tenían algunos ellos?

Así es, hoy nos pusimos superficiales:

Ignacio Allende, ¿el Napoleón mexicano?

Capitán del ejército realista que simpatizó con el proyecto de independencia del país. Asistió a las primeras juntas secretas de la rebelión organizadas por los corregidores de Querétaro y luchó al lado de Miguel Hidalgo y Costilla. A pesar de tener un nivel social alto, Allende no dudo en tomar las armas, sin descuidar su imagen que resultaba extranjera: el típico blanco y de ojos claros que alborotaba a unos cuantos.

Guadalupe Victoria. Primer presidente y con mucha clase

Su verdadero nombre era José Miguel Ramón Adaucto Fernández y Félix, pero en honor a la Virgen de Guadalupe se cambió el nombre. Tras participar en diferentes luchas, combatir al lado de Morelos y ser parte de las negociaciones de independencia, el 10 de octubre de 1824 fue nombrado Presidente. De él destacaba su gusto por vestir uniformado, cuidar su imagen y sobretodo, intrigaba su mirada.

Xavier Mina: Español insurgente

Español de nacimiento pero con gran respeto por los ideales de la lucha insurgente en México, tomó las armas y se unió a la lucha en contra de los realistas. Fue nombrado general del “Ejército Auxiliador de la República Mexicana”.  Sus ojos demostraban su pasión por la lucha y su figura siempre destacaba de entre las multitudes por ser alto y con un físico lleno de energía y gran figura.

Hermenegildo Galeana. Un criollo con porte italiano

Perteneciente a una familia de hacendados criollos, Galeana, al enterarse del inicio de la insurrección que dirigían Miguel Hidalgo e Ignacio Allende en el Bajío, se unió a la causa demostrando sus dotes de líder con gran porte. A pesar de tener una edad avanzada para la época de las luchas (48 años), su figura alta y delgada llamaban la atención.

Guillén de Lampart: el rey frustrado

A los veintisiete años de edad llegó a México el irlandés Lampart, un hombre bien parecido, alto, distinguido y elegante que hablaba varios idiomas, entre otros, español, inglés, italiano, alemán, latín y griego. Al desembarcar en la Nueva España llegó decidido a liberarla del yugo de la vieja España. Sus ideales y su decisión por ayudar a los insurgentes hacían de él un hombre apuesto de gran inteligencia que en donde estuviera llamaba de inmediato la atención.

“La Güera Rodríguez”: musa independista

María Ignacia Rodríguez de Velasco y Osorio Barba, conocida como “la Güera Rodríguez” (1778-1851), fue miembro de la alta nobleza novohispana y escandalizó con sus amoríos a la mentalidad conservadora de su tiempo. Mantuvo relación con personajes tan dispares como Alejandro von Humboldt, Simón Bolívar y Agustín de Iturbide.

¡Cuánta belleza!

Comentarios