20″Al principio, dudé sobre contar mi historia, ya que aún hoy toca partes sensibles de mí, pero pienso que, de igual manera, si no la comparto puede seguir pasando. Aquí va:

Hace unos meses me sentía orgullosa del trabajo que tenía, defendía a la compañía donde estaba más que a muchas personas… Hasta que dentro de esa compañía mi vida personal se vio afectada.

Verán, un día en los pasillos de dicho lugar me abordó uno de los jefes, haciéndome una plática casual de pasillo; me preguntó por mi fin de semana, yo le comenté lo que hice, además le dije que había encontrado un lugar muy bueno de comida salvadoreña, por lo que me invitó a regresar a dicho lugar con él.

Mi “error” fue haber aceptado salir con él. Yo asumí que era una comida en plan de amigos,  pero más temprano que tarde comenzaron los rumores. Quien era mi jefa en aquel momento, me amenazó diciendo que si salía con él, iba a tener problemas. Yo jamás confirmé nada, pero era mi palabra contra la de él.

Días después, mi jefa, otra vez, me dijo que si “me acostaba con él” para subir de posición, eso no me llevaría a nada; de hecho, afirmó que me habían escuchado decir tal cosa; por supuesto, yo no había dicho eso.

Pasó el tiempo, y cuando me di cuenta de la gravedad del asunto fue cuando todos comentaban que “él era un ejemplo a seguir porque se acostaba conmigo”.  Por cierto, él es 16 años mayor que yo, por eso terminé con la peor reputación y sin trabajo porque, en efecto, me corrieron.

En retrospectiva, es muy fácil decir “¿por qué no lo denunciaste?”; la respuesta es bastante sencilla: miedo, miedo de perder mi trabajo (aunque aún así lo perdí); además, por más triste que suene, todos conocemos cómo funcionan las compañías grandes y qué tan amafiadas están, por lo cual se tornaba inútil hacerlo.

Ahora, otra cosa que fue clave aquí es cómo mi jefa formó parte de ese abuso, ya que jamás me preguntó mi versión ni mucho menos me escuchó. Muchas veces, el abuso queda impune porque entre mujeres nos llamamos “puta”. Actualmente, mi radar está más afinado, y hoy en día las invitó a denunciar, para que no se quede impune.”

Nombre: Mikhaila 

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